¿Aún no conoces el San Jorge de Bernat Martorell?

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San Jorge matando al Dragón

Gótico Internacional.

Bernat Martorell y su San Jorge

A finales del s. XIV la presencia en las Cortes de París y Borgoña de artistas de muy diversa procedencia tuvo como consecuencia el nacimiento del llamado Gótico Internacional, en el que se mezclan diferentes tendencias pictóricas de cada uno de estos lugares.

De esta manera, empezaremos a ver una homogeneidad por gran parte de Europa. Los frescos y las tablas pintadas o las miniaturas realizadas por las distintas escuelas locales o regionales, muestran entre sí un gran parecido.

Este estilo se caracteriza por lo curvilíneo, el movimiento, el alargamiento sinuoso de las figuras, el color brillante y un creciente naturalismo que podremos ver en la abundancia de fondos paisajísticos, así como por la representación de escenas de la vida diaria.

Un ejemplo de esto serán Las muy ricas horas del Conde Berry, obra de los hermanos Limbourg o las Grandes Horas (Biblioteca Nacional de Francia), de Hesdin.

Bernat Martorell

Bernat Martorell es un pintor catalán nacido en San Celoni hacia el 1400. Antes de 1427, se tienen pocos datos de su vida, aunque parece ser que a mediados del siglo XV fue uno de los principales artistas de Cataluña.

Su estilo estaba más apegado a la escuela de los primitivos flamencos siendo considerado un antecedente de Jaime Huguet.

La mayor parte de sus obras fueron retablos aunque diseñó vitrales e iluminó libros, como las miniaturas del Llibre d’Hores (guardado en el instituto Municipal de Historia de Barcelona).

Llegó a realizar obras como el retablo de la Transfiguración de la catedral de Barcelona o el Retablo de San Pedro de Púbol.

Retablo de San Pedro de Púbol
Retablo de la Transfiguración

San Jorge matando el Dragón de Bernat Martorell

Durante el s. XV, la capilla del Palacio de la Generalitat de Cataluña estaba se encontraba sometida a la presencia de un retablo dedicado a San Jorge matando el dragón, obra de Bernat Martorell.

San Jorge Matando al Dragón
San Jorge matando al Dragón de Bernat Martorell

El retablo se asentaba sobre una predela que sustentaba cinco compartimentos. En los laterales se disponían cuatro escenas que narraban los martirios y muerte del santo. La calle central estaba coronada por una tabla con la Virgen y el Niño (en Filadelfia), rodeados de virtudes.

La escena central, que hoy se encuentra en el Instituto de Arte de Chicago resumen la lucha del santo con el dragón. La representación está protagonizada por un San Jorge que viste con armadura y monta a caballo. El momento capta el instante en el que se prepara para perforar a la bestia. Una fiera que planta batalla amenazando con sus garras y fauces.

En lo alto de la colina donde habita el monstruo, una princesa reza. En las murallas del castillo, una multitud asiste a la contienda que es presidida por los reyes desde un balcón ricamente decorado.

A pesar de la ferocidad de la lucha, llama la atención un paisaje idilíco con cielo azul y cisnes nadando en el estanque. Campesinos discurren por los huertos y campos como si nada estuviera ocurriendo.

Destaca desde el punto de vista cromático, el contraste entre el oscuro atuendo del santo, con el blanco del caballo o el rosa pastel de la princesa.

La Leyenda de San Jorge

Cuenta la leyenda que San Jorge nació en el s III en Capadocia, por aquel entonces territorio del imperio romano. Era Hijo de Geroncio, oficial del ejército romano, y de Policromía. Se convirtió en soldado como su padre e ingresó en el séquito del emperador Diocleciano.

Cuando Diocleciano llevó a cabo la gran persecución, un violento asedio contra la población cristiana, conminó a Jorge a apostatar siendo este un cristiano reconocido. Tras negarse a rechazar su fe, fue condenado a martirio y decapitación.

Durante la Edad Media, en el siglo IX, cuando se populariza la célebre gesta de san Jorge como vencedor de un dragón que tenía atemorizados a los habitantes del lugar. Estos mantenían a la bestia entregándole a diario dos corderos para saciar su hambre. Pero los animales pronto escasearon y, en su lugar, se decidió mandar por sorteo a una persona. Un día la mala fortuna le tocó a la princesa, pero Jorge acudió a rescatarla blandiendo la espada a lomos de su caballo y mató al dragón. De la sangre del monstruo abatido brotó una rosa que el héroe regaló a la hija del rey.

Si quieres conocer más:

Historia National Geographic

Art Institute Chicago

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