En busca del imaginario del Bosco

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La mente, al igual que el cuerpo, necesita desconectarse de todo el duro trabajo realizado durante el año. Existen varias maneras de conseguir esa desconexión, pero nosotros os animamos a lograrla con un poco de arte.

Desde el 31de mayo hasta el 25 de septiembre de 2016, en el Museo del Prado se puede visitar la exposición del V Centenario de la muerte del Bosco (1450-1516), pintor holandés con una particular visión de la sociedad de su época.

En esta exposición se pueden contemplar las obras más significativas del pintor, de todas ellas destacamos el Tríptico de la Adoración de los Magos (1494). Una obra donde lo que nos sorprende es cómo el pintor introduce una serie de elementos misteriosos como la presencia del Anticristo en un tema donde lo importante debería ser la adoración al Niño.

adoración de los magos

 

 

 

 

 

Otra singular obra es el Tríptico de las Tentaciones de san Antonio Abad (1500-5). De sus tres paneles, destacamos el central, donde aparece el santo en adoración en una capilla. Lo que capta nuestra atención es la multitud de figuras monstruosos y la ciudad en llamas (motivo asociado al santo), sin embargo, por encima de todos los elementos demoniacos, aparece la figura de Cristo apoyando al santo en su victoria sobre el Mal.

tentaciones de san antonio abad

No menos importante son Los siete pecados capitales (1500-25), obra curiosa por su forma, tamaño y contenido. Es una composición circular, algo inusual en su época, donde se muestran los siete Pecados capitales con sus respectivas inscripciones. Todo se completa con cuatro círculos más pequeños que muestran las Postrimerías: Muerte, Juicio Final, Infierno y Gloria. Esta es una obra  que no deja indiferente a todo aquel que se acerca a verla, no solo por la curiosidad de ver un formato distinto, sino también por ese mensaje que se queda en la retina del espectador: » Cuidado, cuidado, Dios está mirando».

siete pecados capitales

Sin duda alguna, la protagonista mayor y la que causa mayor atracción al visitante de la exposición es la obra del Tríptico del Jardín de las Delicias (1490-1500). El padre Sigüenza en 1605 describió la obra como una «tabla de la gloria vana y breve gusto de la fresa o madroño, y su olorcillo, que apenas se siente cuando ya es pasado». En consonancia  con estas palabras, la obra nos quiere trasmitir el mensaje de la fragilidad y el cáracter efímero de los placeres pecaminosos a través de sus tres paneles.

el-bosco-el-jardin-de-las-delicias-1500-prado

En el panel izquierdo, contemplamos la Creación y el Pecado original. En la tabla central se nos presenta un falso paraíso donde la lujuría se puede ver en una multitud de detalles. Pero la tabla que no deja indiferente a nadie, es la de la derecha. En la cual, se representa el Infierno donde el pintor establece un enigmático repertorio de castigos físicos con extraños enseres e instrumentos, incluso musicales.

En palabras de Pilar Silva Maroto (comisaria de la exposición), cualquiera  que visite la exposición «podrá gozar mientras contempla las creaciones del Bosco y sumergirse  en el imaginario de unos de los pintores más fascinantes del arte universal».

Para conocer más sobre el Bosco y su exposición del Museo del Prado, puedes visitar el siguiente enlace: visita

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